Mara Torres entrevista a Ana Milán en ‘El Faro’
El actriz Ana Milán fue entrevistada anoche por Mara Torres en el programa ‘El Faro‘ de la Cadena SER. El intérprete recordó su paso por ‘Camera Café’, la serie que le lanzó al estrellato: «El rodaje era un sindiós. Por la mañana, entrábamos y teníamos que empezar a grabar a las diez. A las diez y media, seguíamos contando lo que nos había pasado el día anterior. A las once menos cuarto, seguíamos hablando y el ayudante de dirección nos decía ‘oye, chicos, de verdad’. Y Luis Guridi, el director, le decía ‘espera, espera un ratito más'».
«Era una serie muy complicada porque tenía un micro y una cámara. Era un continuo plano secuencia que, si alguien se equivocaba en la última frase, se repetía. No se podía cortar. Nos equivocábamos poco, todo el mundo era muy profesional», aseguró. La actriz defendió que Victoria, su personaje en la comedia, «nunca fue mala, era la única que trabajaba en esa oficina. No era Angela Channing, era la única coherente. Esa gente comía porque Victoria trabajaba». Eso sí, al principio no las tenía todas consigo sobre que la serie fuera a tener recorrido en antena: «Pensé ‘esto va a durar una semana’, pero vamos a cobrar esa semana«.
A lo largo de la entrevista, Ana Milán reveló la historia de su abuelo, «que murió dos veces; la primera de ellas, fusilado»: «A mi abuelo Antonio lo fusilaron en la guerra. La bala le entró por el ojo, le salió por el oído y lo descubrieron vivo tres días después en una fosa común. El boticario de Villena fue a la fosa común con otro del bando republicado a ver a quiénes de los suyos habían matado y dijo ‘Antonio respira, hay que sacarlo’«. «Cuando Antonio volvió a casa, mi abuela ya estaba vestida de negro», añadió.
Milán también agradeció públicamente a su familia la educación que le brindó: «Tuve la fortuna de crecer en una casa en la que el amor era posible porque no había racismo, homofobia, xenofobia y ninguna fobia. Una casa donde criticar al otro te retrataba a ti y no al otro. Y esto fue una gran enseñanza, la importancia de vivir en la bondad, en la alegría».
