El chef y jurado de MasterChef, Jordi Cruz, fue entrevistado el sábado por Xavier Sardà y Frank Blanco en ‘A la cara‘, el nuevo programa de verano de la Cadena SER. El cocinero catalán respondió a algunas de las críticas que ha recibido el concurso gastronómico a lo largo de los años y, en especial, a las declaraciones de Patricia Conde, quien llegó a acusarle de decir «lo que le mandan por el pinganillo». «Sé perfectamente lo que pasó, pero nunca lo voy a contar porque no me merece la pena«, aseguró. Además, Cruz recordó el paso de la presentadora por MasterChef Celebrity y explicó que, a su juicio, todo cambió en la recta final del concurso. «Iba muy bien y, de repente, cambió la actitud. Hizo la tontería más tonta del mundo entero«, afirmó el chef, que evitó entrar en más detalles sobre lo sucedido.
Durante la entrevista, el miembro del jurado defendió el funcionamiento del programa frente a las críticas de algunos exconcursantes y reivindicó el espíritu del formato. «MasterChef es un programa blanco, limpio y transparente, donde queremos que la gente se lo pase bien«, señaló. Aunque reconoció que la versión Celebrity tiene un componente de espectáculo, insistió en que «en ningún momento se busca nada de lo que muchas veces se lee por ahí».
Jordi Cruz también lamentó que algunos participantes cambien radicalmente su discurso una vez termina el concurso. «Cuando estás allí los ves bien, a gusto, pero luego salen y empiezan a decir cosas que no entiendes. ¿Para qué dices eso si nuestra realidad es otra?«, se preguntó.
Uno de los asuntos que abordó durante la conversación fue la acusación de que sus valoraciones están guionizadas. El chef reconoció que, en ocasiones, recibe información por el pinganillo sobre cuestiones técnicas del programa, pero rechazó de plano que alguien pueda indicarle qué opinión expresar sobre un plato. «Nadie puede guionizar mi opinión gastronómica, que es la que vale«, sentenció.
Por último, Cruz aseguró que la inmensa mayoría de los titulares críticos publicados por antiguos concursantes no reflejan lo que realmente ocurre durante las grabaciones. «El 99% de lo que leo es mentira«, afirmó. «Muchas veces me sorprende que sean precisamente esas personas las que critiquen el programa, porque yo pensaba que su experiencia había sido completamente distinta», concluyó.