El ministro principal de Gibraltar, Fabian Picardo, y el alcalde de La Línea de la Concepción, Juan Franco, han sido entrevistados esta mañana por Pedro Blanco en ‘Hoy por Hoy‘ de la Cadena SER. Pocas horas después de la la histórica desaparición de la Verja entre Gibraltar y La Línea, consecuencia directa del acuerdo alzanzado entre la Unión Europea y Reino Unido sobre el futuro del Peñón tras el Brexit, ambos dirigentes han destacado el impacto que tendrá el nuevo escenario para los miles de ciudadanos que cruzan la frontera a diario. «Este acuerdo es para las personas que viven aquí”, ha asegurado Picardo.
tras el acuerdo alcanzado entre la Unión Europea y Reino Unido sobre el futuro del Peñón. Ambos dirigentes han coincidido en destacar el impacto que tendrá el nuevo escenario para los miles de ciudadanos que cruzan a diario la frontera. “Este acuerdo es para las personas que viven aquí”, ha asegurado Picardo, quien ha subrayado que «este tratado nos ha permitido esquivar lo peor del Brexit. En todo momento sabía que tenía un cómplice en mi amigo José Manuel Albares: queríamos llegar a un acuerdo porque queríamos que esto llegara».
Por su parte, Juan Franco ha descrito la desaparición de la Verja como un momento histórico para la comarca: “La sensación ha sido de libertad”. El alcalde de La Línea ha insistido en la estrecha relación que mantienen ambos territorios, hasta el punto de afirmar que “de facto son dos ciudades en una. La gente vive en un sitio y trabaja en el otro”. A su juicio, el acuerdo permitirá incrementar aún más ese tránsito diario y supone una oportunidad decisiva para el futuro económico del municipio. “Para una ciudad como La Línea es una cuestión de vida o muerte”, ha señalado, antes de advertir de que, sin un entendimiento, “la alternativa era la muerte”.
Durante la entrevista, Fabian Picardo también ha destacado que el acuerdo tendrá un profundo efecto social más allá de sus consecuencias económicas. “Lo más importante es que las personas de aquí y allí no van a tener que pensar cómo llegar. Eso va a cambiar la mentalidad, que es lo más difícil”, ha afirmado. El dirigente gibraltareño ha defendido que la desaparición de las barreras físicas fortalecerá la convivencia entre ambas comunidades e incluso ha recurrido a una imagen personal para resumir el espíritu del tratado: “Mi obligación es que chicos y chicas de uno y otro lado puedan seguir enamorándose”. Además, ha vinculado el fin de los controles fronterizos con la superación de viejas divisiones históricas: “Cada paso que damos hoy en libertad sin tener que enseñar el pasaporte es un paso más para mover el resto del maldito legado de la dictadura”.