El presidente de Melilla,
Juan José Imbroda, ha sido entrevistado por
Pablo Tallón en el programa
‘Hora 25‘ de la
Cadena SER. El dirigente popular ha analizado la crisis migratoria de los últimos días y la situación de los menores no acompañados que han llegado a las ciudades autónomas. Imbroda
ha explicado que Melilla tiene capacidad para acoger a 83 menores, aunque habitualmente tutela entre 165 y 168 y, tras la última entrada de migrantes, esa cifra se ha elevado hasta los 344. En este sentido, ha asegurado que, pese a la situación que vive Melilla, la prioridad debe ser aliviar la presión que soporta Ceuta:
«Hay que echar una mano a Ceuta, que es la que está ahora mismo saturadísima, el drama no está aquí, está en Ceuta».
El presidente melillense también se ha referido a la negativa de algunos gobiernos autonómicos del PP a acoger a menores migrantes: «Entiendo a mis compañeros, pero ahora mismo hay que hacer un gesto de solidaridad y hay un real decreto que hay que cumplir, te guste o no te guste». No obstante, ha defendido que también es necesario abordar el problema desde su origen: «Vamos a poner pie en pared y vamos a empezar a arreglar esto desde el origen porque no nos podemos traer a todos los menores de Marruecos, esto sería un disparate colosal«.
Durante la entrevista, Imbroda ha pedido revisar la gestión migratoria y ha reclamado «explorar el acuerdo con Marruecos del 2007 de retorno de los menores, con todas las cautelas y observaciones posibles de lo que marca el derecho internacional». «Es momento de sentarse con Marruecos después de lo que ha pasado», ha añadido. Además, ha puesto en duda que las autoridades marroquíes desconocieran la llegada masiva de personas a Ceuta: «Moverse 70.000 personas y que nadie se haya enterado… Tampoco le pondría mucha pimienta a la soberanía, un movimiento táctico para ver cómo quitan la soberanía española, yo lo entiendo como un gesto de presión migratoria».
Por último, Imbroda ha explicado cuál es el perfil de los menores que llegan a Melilla y ha defendido la necesidad de encontrar una solución estable. «Hay chicos que han estudiado, ponemos todas las condiciones para que los chicos tengan una vida digna, pero tenemos los recursos que tenemos. No se trata de vilipendiar a los menores porque no puede ser, pero muchos niños vienen mandados por los padres como si fuese un colegio mayor», ha apuntado. «Lo sensato es que empecemos a hablar con Marruecos, ver qué problemas hay, que se vayan observando y se vayan arreglando (…) hay que buscar una solución, porque si no va a ser el cuento de nunca acabar», ha concluido.