El delegado del Gobierno en Ceuta, Miguel Ángel Pérez Triano, ha sido entrevistada esta mañana por Aimar Bretos en el programa ‘Hoy por Hoy‘ de la SER. Pérez Triano ha rechazado que el mensaje enviado por un miembro del CNI a la Delegación del Gobierno el 29 de julio pueda considerarse una alerta formal sobre la entrada masiva de migrantes que se produjo días después en la ciudad autónoma.
«Por supuesto que no es una alerta. Las alertas del CNI no se emiten así ni muchísimo menos a un jefe de gabinete de la Delegación del Gobierno. Se elevan al Ministerio de Defensa o al Ministerio del Interior. Se formalizan. Eso no es ninguna alerta”, ha afirmado. Y ha explicado que el intercambio se produjo entre un miembro del CNI y su jefe de gabinete, que ya mantenía contacto habitual: “Mi jefe de gabinete tenía conversaciones con esta persona del CNI y parece que los días previos también lo tuvo”.
Pérez Triano ha defendido además que las convocatorias en redes sociales para entrar en Ceuta ya eran conocidas antes de ese mensaje: “Que había convocatorias de redes alentando a la entrada a nado a Ceuta lo sabía todo el mundo. De hecho, se había publicado. Todo ese movimiento existe desde que se conoció la sentencia del Supremo. Hay vídeos. Ese mensaje no aporta absolutamente nada nuevo”. En esta línea, ha insistido en que el CNI cuenta con sus propios canales para trasladar información sensible: “El CNI no tiene que avisar a la Delegación del Gobierno, avisa a quien tiene que avisar”. Sobre el contenido del mensaje, ha señalado: “Habla de la presión migratoria, de cómo estaba la situación, que era bastante grave. No aporta nada nuevo”.
Preguntado sobre la expresión «sus rilas» que aparece en la conversación clasificada, el delegado ceutí ha asegurado qque se trata de una frase coloquial: “Significa La madre que les parió o algo así. No es una conversación formal. Es un intercambio de información rutinario. No es una alerta ni ningún aviso”. Sobre la llamada de once minutos que siguió a los mensajes, ha explicado que fue “una llamada posterior para valorar la situación”.
Respecto a la gestión de la crisis y a las posibles responsabilidades por no anticipar la magnitud de la entrada masiva, el delegado del Gobierno en Ceuta ha admitido que las administraciones no fueron capaces de prever lo ocurrido: “No me corresponde valorar los errores de valoración, pero nadie fue capaz de prever lo que ocurrió”. Además, ha defendido también la actuación de los cuerpos de seguridad durante aquellos días y las limitaciones operativas a las que tuvieron que hacer frente: “La Guardia Civil no tenía más capacidad que sacar a la gente del mar”.
De cara al futuro, el delegado ha puesto el foco en la necesidad de revisar los mecanismos de prevención: “Lo que nos preocupa mucho es si esto puede volver a ocurrir. Se necesita revisar los sistemas de prevención en la frontera”. Por último, ha asegurado estar dispuesto a dar explicaciones sobre su actuación: “Si tengo que dar explicaciones las daré. Yo tengo la conciencia muy tranquila. Yo estuve trabajando desde el primer día”.