Vicky Martín Berrocal entrevista a Paula Echevarría en ‘A solas…’
Podium Podcast (PRISA Media) estrena la octava temporada de ‘A solas…’, uno de los videopodcast más populares en España, con una entrevista a Paula Echevarría. En esta entrega, que ya está disponible en la web, la app y el canal de YouTube de Podium Podcast y en las principales plataformas de audio, la actriz se sienta con Vicky Martín Berrocal para hablar sobre su relación con el trabajo, la maternidad, la decisión de alejarse durante años de la ficción y su manera de afrontar las inseguridades y proteger su intimidad, entre otros temas.
Echevarría reconoce que le cuesta parar y disfrutar del descanso sin sentirse culpable: «Soy un culo inquieto que tiene la sensación de que, cuando no está haciendo nada, no está aprovechando su tiempo. En mi vida he dormido la siesta porque tenía la sensación de que durmiendo perdía tiempo de vivir». «Quiero estar, quiero ir, quiero ver. Quiero todo. El FOMO se creó en torno a mí, yo creo», bromea.
Durante su conversación con Vicky Martín Berrocal, la intérprete reflexiona sobre su decisión de apartarse de la ficción durante más de cuatro años: «Es amor lo que tengo por mi profesión, pero es cierto que es muy sacrificado. Sacrificado en cuanto a desaparecer de casa, viajar un mes… Todo el mundo cree que por Miqui, el pequeño, pero no, también por Daniela, porque llega a una edad donde te necesitan más casi que cuando son bebés. Y necesitaba estar, por ellos y por mí. Necesitaba estar ahí».
La actriz explica que pudo permitirse esa pausa gracias a otros trabajos. «Pude parar de hacer ficción porque tenía otras cosas: mi colección de Primark, mis campañas de Pantene, mis perfumes… Todo eso me quita muchísimo menos tiempo. Son cosas que me iban dando la cosa de estar empoderada, de ser válida y útil», confiesa. Echevarría remarca que esos compromisos profesionales le permitían «ganar dinero y estar en mi casa, que era lo que necesitaba. Llevar a mis hijos al colegio y recogerles».
La protagonista de ‘Velvet’ también habla abiertamente de su manera de proteger su intimidad, especialmente en los momentos más complicados. Paula Echevarría rememora que, durante el rodaje de la popular ficción, ni siquiera algunas de sus amigas más cercanas llegaron a saber lo que estaba viviendo con su divorcio: «Cuando me separé, Marta Hazas y Cecilia Freire eran mis amigas del alma. Estaban conmigo día tras día, 12 horas diarias y no sabían nada, no sabían absolutamente nada. Ni ellas ni Miguel Ángel (Silvestre) ni nadie». Una decisión consciente que explica así: «Yo solo hablo de mis penurias con un círculo pequeño. No me gusta que se compadezca. El lamento no me gusta».
Esa misma fortaleza es la que, según reconoce, intenta proyectar públicamente incluso cuando se siente insegura: «Lo que tú proyectas es lo que la gente recibe. En el momento que pongo el pie en la alfombra, nadie va a notar, nunca jamás, que yo voy y ni estoy insegura. Lo voy a defender como si fuera lo mejor que llevo en mi vida».
Paula Echevarría, sobre su hija: «Le marcó límites, pero también hay que soltar un poco»
Echevarría asegura sentirse especialmente orgullosa de haber sabido poner límites y tomar decisiones pensando en lo que quería para su vida, sin dejarse llevar por las oportunidades económicas: «He sabido decir que no cuando tenía que decir que no, no me he dejado nublar por cheques, por números, por cosas». Y reivindica haber elegido aquello que realmente le hacía feliz: «Me siento muy orgullosa de haber hecho lo que a mí me daba la gana, lo que yo consideraba que era bueno para mí. Lo que a mí me apetecía, me sumaba, me aportaba, me hacía feliz».
A lo largo de la entrevista, la intérprete también revela la relación que mantiene con su hija Daniela: «Yo tengo carácter y a mí me encanta que ella lo tenga. Porque tener carácter significa tener personalidad, no dejarse influenciar por nada ni por nadie. A veces le digo ‘Dani, cariño, ¿por qué no te pones esto que se llevan un montón?’ y me responde ‘¿desde cuándo me pongo yo algo porque se lleve?’. Me encanta, la amo».
«Le marco límites, pero también hay que soltar un poco. Me gusta pasármelo bien con ella. Me gusta hacer planes con ella, me encanta salir con ella, hacer un plan de irnos a ver un musical, a cenar rico y luego a tomar algo juntas. Antes no podíamos tomar algo juntas, pero ahora ya sí, ahora empezaremos a hacerlo«, añade.
