Carles Francino entrevista a Javier Bardem, Victoria Luengo, Rodrigo Sorogoyen e Isabel Peña en ‘La Ventana’
Javier Bardem, Victoria Luengo, Rodrigo Sorogoyen e Isabel Peña han sido entrevistados por Carles Francino en el programa ‘La Ventana‘ de la SER. Tras triunfar con ‘As bestas’ o ‘El reino’, el director se pone al frente de ‘El ser querido’, una película que narra el reencuentro de Esteban, un director de cine interpretado por Bardem, y su hija Emilia, una actriz interpretada por Luengo, tras años sin verse.
La cinta gira sobre la figura paterna de Esteban, con quien Javier Bardem no duda en marcar las distancias. «Gracias a Dios no me identifico en nada», ha confesado. El propio Bardem tuvo un padre ausente, al que, asegura, ha perdonado: «Hizo lo que supo y lo que pudo con las herramientas que tuvo, que eran muy pocas». Para el actor, su personaje representa un modelo de «masculinidad autoritaria» que define a una sociedad y un tiempo concreto: «Yo lo sufrí. Tiene que ver con una época en la que el hombre se definía por fuerza e imposición y por su capacidad de generar inseguridad en el otro. Ahí estaba su poder».
Frente a la figura de Esteban se encuentra la de Emilia, su hija. «Es imposible ser un buen hijo toda la vida», señala la actriz Victoria Luengo. Una visión que comparte la guionista de la película, Isabel Peña, que asegura que si eres buen hijo durante toda la vida, «algo seguro te estás perdiendo». «Hay que dar algún disgusto para crecer», ha afirmado.
La película aborda, precisamente, ese miedo a la incomunicación familiar, el pánico a mostrarse vulnerable y el miedo a enfrentarse a verdades dolorosas. «La destrucción es absoluta al asumir que tu no padre ha querido vivir a tu lado, que no ha querido llamarte todos los días», ha confesado Luengo. Para la actriz, es «imposible» comunicar este tipo de cosas porque no nos «atrevemos» a aceptar la respuesta de esa comunicación: «Eso implica verse».
De hecho, fue esa incomunicación lo que más le costó entender a Bardem de Esteban, su personaje: «Me preguntaba constantemente por qué no pedía perdón». Es ahí donde, para el actor, reside el conflicto medular del personaje: «No le han enseñado, no ha sabido, no ha podido pedir perdón. Eso genera un dolor terrible».
