El periodista, Jordi González, fue entrevistado el sábado por Xavier Sardà y Frank Blanco en ‘A la cara‘, el nuevo programa de verano de la Cadena SER. El periodista catalán respondió a algunas de las críticas que ha recibido a lo largo de su carrera y, en especial, a las declaraciones de Nagore Robles en las que hablaba de un compañero que “trataba súper mal a la gente, se mofaba y ridiculizaba” y que obligaba a mantener el plató a -8ºC porque “no podía sudar”. El presentador afirmó que se trataba de una exageranción: «Es verdad que la gente pasa frío en mis platós y los cámaras a veces trabajan con anoraks. Es mentira que yo exija que esté a -8ºC, esto es una estupidez; es mentira que la gente se medique con paracetamol y, sobre todo, la gran mentira de todo esto es que yo trato mal a las personas«. Sobre Nagore Robles dijo que «es una persona que hace lo que sea para estar en un plató, para revalidar su puesto cada semana«.
Jordi González también reaccionó a las declaraciones de Boris Izaguirre, quien se sintió traicionado cuando fue sustituido en ‘Lazos de Sangre’ por una persona que consideraba su amigo. «Si fuera yo, lo consideraría dos veces», señaló Boris. Ante esta situación Jordi se desmarcó de la supuesta relación de amistad y afirmó no entender el enfado: «nos conocemos, nos tratamos bien. En todo caso le correspondería a la televisión o a la productora decirle a nuestro compañero Boris que este año no contaban con él. No me correspondería llamarle a mí para darle esta noticia«.
Durante la entrevista también repasaron momentos clave de su vida, como cuando un periódico le dio por muerto o la enfermedad que casi le cuesta la vida: «Estuve tres semanas en coma porque una bacteria me provocó una enfermedad que es la que mató al Papa Francisco». Además, habló sobre su trayectoria y sobre que pese a ser tartamudo de niño acabó convirtiéndose en periodista: «Yo de pequeño y adolescente era tartamudo. En clase, para humillarme, para hacerme bullying, sin saber lo que era eso. Los niños me llamaban Gon Gon, porque no era capaz de pronunciar mi apellido seguido». «Parecía insólito que yo, que era tartamudo y todo el mundo me escuchaba tartamudear todo el día, estuviera trabajando aquí, en la radio«, añadió.