El peón forestal Ángel, integrante de una brigada helitransportada que trabaja en la extinción de los incendios de Álvila, ha sido entrevistado esta mañana por Pedro Blanco en ‘Hoy por Hoy‘ de la Cadena SER. El brigadista ha explicado el origen de la carta abierta que ha escrito tras varios días combatiendo el fuego y en la que denuncia la dureza de las condiciones de trabajo y el impacto emocional que le está provocando ver arder los montes de su infancia. Ángel ha reconocido que escribió la carta como una forma de desahogo: “Después de cuatro noches de incendios, sentía la necesidad de escribir algo. Como no voy al psicólogo, necesitaba desahogarme y tengo mucho dolor, mucho llanto que soltar. Fue la manera de soltar lo que llevaba aguantando”.
El peón forestal también ha lamentado la pérdida del patrimonio natural con el que mantiene un fuerte vínculo personal. “Hacemos trabajos preventivos los que tenemos la suerte de tener contratos anuales, o casi, y trabajamos la zona en la que luego intervenimos, tenemos un vínculo emocional. Estos días he visto arder montes que son mis recuerdos. Si perdemos los paisajes, perdemos parte de nuestro ser. Necesitamos apoyo psicológico, desde la Administración no está regulado”, ha señalado.
Ángels ha explicado que comprende la desesperación de los vecinos afectados por los incendios, aunque ha pedido que también se entienda la presión a la que están sometidos los equipos de extinción. “Soy el primero que lo está perdiendo todo. Vamos a los pueblos y todo tiene nombre y apellidos, entiendo la desesperación de la gente. La gente debe entender que hacemos todo lo que podemos, este es un trabajo vocacional y por las condiciones no estaría ni el 5% de la plantilla. Son situaciones de máximo estrés, te desborda todo”, ha añadido.
Durante la entrevista también ha apelado a la responsabilidad individual de los propietarios de viviendas y parcelas para prevenir la propagación de los incendios: «Yo puedo poner a parir a las Administraciones, pero que cada uno se mire para dentro y diga: ¿Tengo mi parcela desbrozada, he hecho todo lo que está de mi mano? Es un efecto dominó, aquí si no tenemos nuestra parcela bien nos vamos a la mierda y perdemos 100, 200, 300 años de ecosistema, biodiversidad y sustento. Si perdemos el vínculo con el entorno, lo perdemos absolutamente todo», ha advertido.
En este sentido, ha denunciado que muchas veces los equipos de extinción tienen que dedicar esfuerzos a fuegos que podrían haberse evitado. “La gente no hace los deberes y, en vez de estar apagando el monte, tengo que estar apagando las arizónicas de tu chalet. Que todo el mundo se ponga a cortar las arizónicas de su casa, es pura gasolina”, ha asegurado.
Por último, Ángel ha advertido el riesgo extremo al que se enfrentan los profesionales que combaten los incendios y ha recordado un episodio vivido recientemente por varios compañeros. “Tuvieron un atrapamiento y estuvieron a punto de quemarse 13 personas. Se parapetaron tras un camión y una chica salió con quemaduras de segundo grado”, ha revelado.